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Te voy a contar, según mi experiencia diseñando herramientas lúdicas empresariales, los factores que debes de tener en cuenta si quieres crear un juego de mesa que tus empleados adoren.

  1. ¿Qué objetivo de aprendizaje busco?

    Sabemos que no se trata de jugar por jugar, en eso radica la diferencia fundamental cuando hablamos en términos de ludificación o gamification, ya que lo que vamos a hacer es a utilizar las herramientas del juego para lograr un objetivo de aprendizaje determinado. Así que apunta tu objetivo y no lo pierdas de vista.
  2. ¿A qué nivel quiero llegar?

    A lo que me refiero es que puedo llegar a ser tan buen jugador como Messi o quedarme con la única idea de que el futbol es un deporte que tiene que ver con patear una pelota… pero ese nivel de aprendizaje nosotros lo tenemos que marcar en nuestro objetivo. Para la mayoría de los pedagogos hay 7 etapas: conocer, comprender, aplicar, analizar, sintetizar y evaluar. Yo me atrevo a decir que el poder del juego es tan grande que se puede aplicar en todas las etapas. Pero ojo, entre más abarcamos es más difícil el desarrollo de un juego exitoso, así que te propongo que si es tu primer experiencia diseñando juegos de mesa, te centres en lograr que tu gente conozca o comprenda algo relacionado con tu objetivo de aprendizaje.
  3. ¿Me estoy divirtiendo?

    Porque un juego que no es divertido, no es un juego… y puede llegar a ser un suplicio. A veces nos fijamos demasiado en los objetivos y en la información y pensamos que la diversión es fácil de conseguirse, y no es así… Te sugiero que cuando tengas tu maqueta con el juego, lo pruebes con personas de confianza y les pidas permiso de grabarlas durante todo el desarrollo. Ya que si pides una retroalimentación de su experiencia de juego, puede ser que la gente se tiente el corazón y no te hable con la verdad, pero el cuerpo no miente y las risas y carcajadas, tampoco.
  4. ¿Cuánto dura?

    En el ambiente empresarial el tiempo es muy importante ya que representa dinero y a veces, juntar a la gente solo puede ser por un lapso corto de tiempo. Así que a cada segundo se le tiene que sacar el máximo provecho. Sugerimos que pruebes la duración cuando hagas el test. Si usa dados, jugarlo con uno o varios dados puede influir en el tiempo. También está el factor de jugarse individualmente o por equipos.
  5. Reglas sencillas.

    Esto tiene que ver con el punto anterior del tiempo. A mi me encantan algunos juegos que nunca podrían aplicar en un entorno empresarial dado que para comenzar a jugarlos debes de chutarte un largo instructivo y un par de vídeos. En las empresas el tiempo es oro, así que a mi parecer las reglas deben explicarse en menos de 5 minutos… y atendiendo a que hay personas de diferentes rangos, nivel educativo y contexto, literalmente tratar de que un niño entienda las reglas antes de intentarlo con adultos es un buen consejo.
  6. Una imagen atractiva y sugerente.

    Una vez me tocó jugar un juego empresarial muy famoso que el coach, por ahorrarse dinero, había fotocopiado… para mi fue desmotivaste. En los juegos los gráficos de calidad te hacen evocar lugares y situaciones que permiten echar a volar la imaginación y conectarte con ese niño interior. Siempre recurre a diseñadores e ilustradores con experiencia.
  7. Saca el niño que llevas dentro.

    Aunque no lo creas, los juegos son mágicos y cuando se logra la conexión entre el facilitador, el juego y los jugadores, todos los implicados se convierte en niños (sin necesidad de planearlo, simplemente sucede). Pero como facilitador debes tener muy claro que no haces como si jugaras, simplemente juegas. Claro, en el ambiente empresarial es necesario que el facilitador propicie un ambiente positivo, lúdico y respetuoso dentro de un espacio apropiado y libre de distractores.

Espero te haya servido este artículo. Si deseas saber más no dudes en contactárnos y de echarle un vistazo a nuestro sitio donde encontrarás soluciones lúdicas interesantes.

~ Daniel Cruz Director TRIC Comunicación.